UNA CLASE DESDE LA PERSPECTIVA DE LA PERCEPCIÓN Y LA MEMORIA
En mi clase de psicología, si estás atento y te fijas un
poquito, puedes darte cuenta de que el profesor utiliza ciertas técnicas empleadas
a través de la didáctica para mantener a la clase activa y receptiva.
Lo primero que destacaría sería que, de vez en cuando,
nuestro profesor alza la voz, grita o levanta los brazos cuando está dando sus
explicaciones. Esto tiene una razón muy fácil: la atención selecciona los estímulos
que serán traducidos y está determinada por ciertos factores (externos, en relación
del estímulo y el observador; e internos, en función del observador en sí).
Cuando nuestro profesor quiere que volvamos nuestra atención a la explicación,
crea un estímulo que nos provoca, de forma inconsciente, volver la curiosidad a
la clase. Si no también, otra cosa que realiza en repetidas ocasiones, es apagar
las luces cuando quiere que miremos el proyector. De esta forma, la intensidad
de la luz, vuelve a provocar en los alumnos que su atención se vuelque en lo
que se explica. También podemos decir otros factores como el movimiento por la
clase o la interrelación que crea entre lo que aprendemos y cosas cotidianas de
nuestra vida, que nos crea un interés personal por descubrir más cosas. Asimismo,
es una manera de evitar la monotonía en la clase, que es un factor ideal para
llegar a la distracción y un incentivo para recordar.
¿Por qué es un incentivo para recordar?
También es muy sencillo. Cuando llevamos hechos nuevos a
situaciones comunes de nuestra vida, ayuda a que lo comprendamos. Y lo que comprendemos,
se recuerda mejor. Además, si los ejemplos son peculiares o graciosos o tienen
cierto toque personal (como a veces hace el profesor, que nadie dice que no
pueda ser que se los invente para que nosotros entendamos los ejemplos…), crea
un tono inusual que va a resultar en que nosotros recordemos mejor lo que
estamos aprendiendo. Y lo que es mejor, utiliza la pizarra para hacer dibujos,
que le ayudan en la explicación, y a nosotros nos permite crear una relación visual
entre explicación y dibujo.
Para finalizar, lo último que destacaría, es que al principio
de la clase siempre hace un recordatorio de lo que hemos visto anteriormente,
para meternos en el contexto y que no empecemos la clase perdidos desde el
principio y porque nuestra memoria tiende a recordar con mayor facilidad el inicio
y el final de un suceso y a perder o modificar (en ocasiones) información entre
medias.
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